Saint-Bertrand-de-Comminges es un auténtico museo al aire libre. Al pasear por sus calles empedradas, le encantará la majestuosa catedral Sainte-Marie. El pueblo, con sus murallas y puertas medievales, le transportará a una época en la que el tiempo parecía transcurrir de otra manera. Las ruinas romanas y los yacimientos arqueológicos cuentan la historia antigua de esta región, que fue una próspera ciudad del Imperio Romano. También descubrirá la basílica de Saint-Just en Valcabrère, otro testigo de este rico pasado.
El paseo, que parte del aparcamiento de la parte alta del pueblo, recorre la ciudad alta, con la catedral Sainte-Marie como punto culminante, la ciudad baja, que fue el arrabal de la ciudad en la Edad Media, el yacimiento arqueológico, que revela impresionantes restos de la época galo-romana, y Valcabrère, incluida su basílica, que es una joya pura del arte románico pirenaico.
Valcabrère.